28-10-2016 CAYO PIRATA Y LOS PESCADORES


28-10-2016   CAYO PIRATA Y LOS PESCADORES

Después de una breve charla con Ignacio y Susana vamos a nuestros deberes, hacer la reentrada al parque.
Nuestro problema ahora son los bolívares, estamos a final de mes y ha llegado el cargamento de alimentos que el gobierno reparte a precios regulados y económicos, todo el mundo ha gastado el efectivo y pasamos la mañana buscando alguien que nos cambie,  resultado negativo.
Cuando todo parece destinado a no encontrar la moneda local, Oscar me dice que en la plaza me cambiaran y posiblemente a mejor precio que en la farmacia.
En la plaza pregunto por el sr.X, lo encuentro en una mesa jugando al domino, me comenta que está ocupado y que a la tarde podremos hacerlo, sin tiempo a pensar en la ocupación del sr X, un chaval que está también en la misma ocupación (jugando al domino), dice que me cambia ahora mismo y a 900X1, en menos de media hora tengo los 270.000 bolívares, 300 dólares .

CASI UNA HORA CONTANDO BILLETES

UNA BARBARIDAD DE 300 DOLARES
Sin contratiempos hacemos la nueva entrada y me dicen que esta es la última renovación, si queremos seguir en el parque, habremos de ir al continente para hacer la entrada legal al país.
En inmigración me comentan que el próximo dia 15 de noviembre, habilitaran una capitanía en el Gran Roque, evitando tener que visitar las peligrosas costas venezolanas. Esperemos sea cierto y todo el que quiera visitar este maravilloso paraíso pueda hacerlo sin  tomar esos riesgos.
Y surge una invitación difícil de rechazar, es a través del sr. Jose Duran máximo responsable del cuidado del parque, nos invita a un snorkel en la parte de barlovento del Gran Roque.
Una experiencia difícil de olvidar, con 25 mts de profundidad la visión del fondo es perfecta, a nuestro alrededor un gran banco de caballas nos toma como protectores, no muy lejos cuatro grandes barracudas vigilan los movimientos y esperan su oportunidad para ejercitar las mandíbulas, muy poco acostumbrados a nadar entre ellas no les perdemos ojo, ellas ni se inmutan y sus miradas parecen decir que estamos en propiedad privada.
Este es un lugar obligado para el diving, aquí hace unos años hundieron un velero que apareció sin tripulación y después de reflotarlo varias veces decidieron hacerlo definitivamente vivienda para peces, la fauna encontró refugio en el y hoy se pueden ver peces loros de mas de un metro en su interior. 
Después de este espectacular momento, Duran nos comunica que vamos a Cayo Pirata, se efectúa una pesada de langostas, aquí hay un campamento de pescadores y es el lugar oficial para la venta de los antenudos.
Como todos los cayos que hemos visto hasta ahora, aquí la luz es para envasarla y llevártela de recuerdo, uno no puede dejar de sentirse vivo y resulta muy complicado querer expresar estas emociones que llegan desde la vista y se hunden en el corazón.
Los pescadores tienen las langostas cautivas en nansas, cuando desde Venezuela viene alguna lancha para comprarlas se celebra esta pesada,  aquí acuden las autoridades pertinentes, dícese los guardacostas y los responsables del parque, se controla que los bichos tengan la medida adecuada y posteriormente se venden.
Salimos de la pesada con cuatro enormes langostas regaladas por los pescadores, las gracias quedan cortas para tan tremendo obsequio.






GUATEMATE EL POETA- CANTANTE- PESCADOR, TODO UN TIPO













El lugar no deja de ser curioso, tanto sus pobladores como las viviendas reflejan otra forma de apañar la vida, donde la naturaleza rige el día a día sin poner mas prisa que la del recorrido del sol.
La sensación reinante es que el tiempo dejo de correr hace treinta años, todo un encanto que nos lo llevamos puesto, damos por buenísima la invitación y nos vamos con cuatro langostas y un extraordinario gusto de alma.

LOS VERDADEROS AMOS DEL LUGAR

Y para mañana ya hay plan, el Vitamina viene con curiosidad y ganas de ver cayos, nos sumamos a esas ganas y  decidimos que mañana vamos con ellos a Francisqui.

27-10-2016 CAYO DE AGUA- CAYO SARQUI


27-10-2016               CAYO DE AGUA- CAYO SARQUI

Amanece el día con la misma expectación que nos fuimos a dormir, el sol aún muy bajo nos hace esperar, y lo hacemos bañándonos  placenteramente entre enormes estrellas de mar.
Son las nueve y la luz ya es la adecuada para ver los bajos fondos, el ancla deja de tocar arena y ponemos rumbo a Cayo de Agua.
Las casi 7 millas las hacemos sin dudas, estamos en el límite oeste del parque y la gran diferencia de tamaño entre los cayos restan dificultad a la hora de comprender las cartas.

El faro de Cayo de Agua señala bien claro nuestro rumbo, las indicaciones que nos dio Rafael para su entrada coinciden a la perfección con lo que vemos, y sin problema alguno estamos buscando lugar para fondear.




La profundidad esta en menos de 6 metros, las sombras en el agua indican los corales y desde la proa le doy indicaciones a la timonel para evitar pasar por encima de esas manchas.
Decidimos fondear lejos de tierra, intentar la aproximación veo que es posible pero no tenemos tiempo, queremos pasar la noche en Cayo Sarquí, y no podemos llegar tarde.
Agarramos el dinghy y vamos a ver si es posible la salida de la bahía por la parte Este, asi nos ahorramos una vuelta de casi dos millas.
En el centro de la bahía, vemos una mancha más clara que el resto, vamos a comprobarlo y efectivamente, se trata de un coral inmenso, un descuido aquí y el barco podría quedar para siempre formando parte de tan bonito jardín.



Fondeamos el dinghy y cuando nos sumergimos, el espectáculo es impresionante, una gran coliflor de coral, arranca desde  5 mts del fondo arenoso, por momentos parece un gran árbol, la vida explota ante nuestros snorkeleados ojos, los colores parecen sacados de la paleta de un estrambótico pintor y hemos de hacer un gran esfuerzo para abandonar el mágico coral.  Una verdadera desgracia no tener la cámara submarina.
De ahí al final de la bahía el tono del agua se oscurece y el paso es limpio, podremos ahorrarnos la vuelta al cayo de Bequevec y salir directos hacia el Este.
Siguiente misión, pisar la enorme y desierta playa de arena blanca, no hemos andado ni 50 metros y vemos una pequeña raya en la arena, la impresión es que está muerta, al acercarme da cuatro aletazos y se marcha, la fauna en los Roques es sencillamente alucinante.
Visita obligada es la playa rota por el mar, dos lenguas de blanca arena quedan separadas por una entrada de agua, los roqueños se sienten orgullosos de esta playa, todos coincidieron, esta clasificada como la treceava playa mas bonita del mundo.





LA 13ª PLAYA MAS BONITA A NIVEL MUNDIAL





Dejamos este precioso cayo con la sensacion de no haber estado el tiempo suficiente para acabar de verlo y disfrutarlo, aun asi la fortuna se viene embarcada y sabemos que la suerte que poseemos no es del tipo de juegos de azar.
Partimos hacia el cayo de Sarqui, queremos pasar la noche y mañana regresar al Gran Roque, llega el Vitamina.
La salida de la bahía no representa gran problema, ponemos especial vigilancia al gran coral del centro y a partir de ese momento la profundidad ya no baja de los 6 mts.
Al dejar cayo Bequevec vemos un naufragio, más tarde nos comentaron que el patrón iba a vela y tenía que arrancar motor, para hacerlo debía dejar el gobierno y bajar a la sala de máquinas, al mando queda el cocinero, cuando el patrón sale a cubierta ya es tarde, las rocas lo habían enganchado, el resto es fácil de imaginar.

AMEL 51,  EL VELERO QUE QUISO SER CORAL


El recorrido de vuelta lo hacemos siguiendo el track memorizado, con la tranquilidad de saber por dónde navegamos, sacamos genova y la corta travesía se convierte en una breve y dulce experiencia.
A las 16h estamos fondeando en cayo Sarqui, la profundidad es de 5 mts y el agarre es bueno.






Aquí fui a ver si el ancla había clavado, al sumergirme compruebo lo dañino que puede llegar a ser un fondeo, las gorgonias y corales son barridas por el efecto del borneo, ( giros que da una embarcación por efectos del cambio de dirección en el viento o por corrientes) la cadena se convierte en una larga y cruel guillotina, arrasando todo lo que se pone en su recorrido, en esta ocasión no había viento y el Golden estaba muy quieto, pero es un verdadero crimen permitir anclar en estos parajes.
En la oficina de Imparques lo comente y me respondieron que tanto las boyas como los cuerpos muertos llevan en la isla más de tres años sin que nadie haga algo al respecto, una verdadera dejadez, este archipiélago creemos que es lo único virgen y salvaje que queda en el Caribe, si no se cuida acabara mal y pronto.
Mientras cae el sol, vemos una perfecta escuadrilla de flamencos llegar al cayo, los pelicanos y pájaros bobos pasan delante del Golden haciendo del atardecer un documental sobre aves marinas.
La noche llega y enaltece la calma, aquí los únicos sonidos son el de las aves, los peces depredadores persiguiendo sus presas y nuestros escandalosos eólicos ,que acabaron desconectados.
A la mañana arrancamos para Gran Roque, hoy nos encontraremos con nuestros amigos del Vitamina.



Y lo hacemos buscando el estrecho por el cual deberíamos haber hecho la ida, ahora con la vista más acostumbrada a las distancias y referencias, no tenemos problema en rodear cayo Noronqui.
Una vez lo dejamos por popa el rumbo es directo al G. Roque, con la confianza que da el amplio canal y sus veintipicos metros de fondo, sacamos genova, el rumbo es una ceñida apretadita, tanto que no podemos con ella.
Dejamos que el Golden corra y disfrute para acabar a media milla del fondeo.
El Vitamina ya llego, las voces y saludos hacen saber al pueblo que somos amigos.
El paraíso siempre es mas paraíso compartido.

25-10-2016 GRAN ROQUE, CAYO CARENERO


  25-10-2016    GRAN ROQUE, CAYO CARENERO


A GROSO MODO, LA TRAVESIA HASTA CAYOS DE AGUA

Y los dias pasan y con ellos el permiso de estadia en el parque, el trámite de salida se complica pues el generador que produce electricidad esta averiado, y en guardacostas nos comentan que estamos en transito, la entrada al país hay que hacerla en el continente y ………...  .
Después de algún que otro comentario, me hacen un documento explicando nuestra situación, unas cuantas vueltas después logro tener todos los documentos sellados, pero son las cuatro de la tarde y el sol ya está muy bajo y delante de nuestra proa, sin conocer el archipiélago es una imprudencia partir.
A la mañana siguiente cuando ya tenemos todo preparado para desfondear, voy a dar contacto y el motor no dice ni mu, miro el voltímetro y la batería esta en 11V. , conmuto las de servicio y veo que los voltímetros se vienen abajo, algo pasa y aun no sé qué es.
Voy a la proa y veo que la cadena esta recogida, los pies de gallo están tensos y noto el molinete caliente aquí comienzo a entender el problema, durante la noche cayo un buen chaparrón, la escotilla de proa quedo abierta y el agua alcanzo la botonera del molinete cruzándola y  provocando su involuntaria conexión.  
Suerte de poner el pie de gallo, pues de no ser así el lio podría haber sido tremendo, o se rompe el molinete o desfondeamos dormidos  con sus consecuencias asociadas.
Paso varios minutos de arreglos e intentando encontrar el duendecillo verde que estuvo trabajando por la noche, al final he de desmontar la botonera y desfondear uniendo los cables.
Estos últimos días hemos preguntado a todos los que conocen el parque sobre el itinerario y todos coinciden, hay que apuntar a la última isla del NO., Noronquises y pasar entre esta y el cayo de Crasqui.
Ponemos rumbo y a motor recorremos las tres millas, cuando la proximidad del paso ya da susto, lo comienzo a ver raro, pues la claridad del agua no me cuadra con la profundidad que habría de tener.
A media milla agarro los prismáticos y veo una pequeña ola que cruza todo el estrecho, ya no hay duda nos hemos equivocado de cayo y de estrecho.


APENAS SE VE, PERO ES UNA TRAMPA CON ARRECIFE INCLUIDO
Con la carta intento comprender la situación y mis neuronas no acaban de tener una conexión clara, decido dar media vuelta y rodear el cayo por fuera.
El próximo paso es entre los cayos de Sarqui y Espenqui, se puede hacer por fuera pero ya nos dijeron que el paso era espectacular y valía la pena cruzarlo.
Ponemos proa hacia el pequeño estrecho a 4 millas, el horizontes se tapa de tierra y a pesar que sabemos que son varios cayos, la impresión es que se trata de una sola isla.
El estrechito se hace el gracioso y no se deja ver, con los prismáticos logro ver un corte en la arena y ponemos rumbo hacia él, en esta ocasión el Garmin y el Open Cpn, están de acuerdo, el rumbo es bueno.

AUNQUE NO LO PAREZACA, AHI EN MEDIO HAY UN PASO

La navegación es un poco estresante, pues continuamos con todos los ojos en estado de alerta máxima.
Y aparece el estrechito, la profundidad en escasos metros pasa de 25 a 4,5 mts, el stress sube algunos grados en la escala de su medición y como señal de alarma, levantamos los pies para pesar menos.
Sin problema alguno estamos cruzándolo y Rafael el hombre que nos indicó este paso tenía razón, no es para perdérselo.
En este paso el Garmin acierta, el OpenCpn se queda 0,3 millas al sur.

ESTRECHO DE SARQUI, MUY DIFICIL EXPRESAR CON FOTOS, LA EMOCION DE LIBERTAD QUE EMANA EL LUGAR 




LA EUFORIA SUBE A BORDO Y LA GRAVEDAD BAJA ALGUN PUNTO EN SU FUERZA


Desde aquí el horizonte se limpia de cayos y la lectura de las cartas digitales se hace un poco más comprensible.
Nuestro destino es cayo Carenero a unas cinco millas, en teoría lo tenemos al NO., ponemos rumbo y no dejo de comparar lo que vemos en la carta con la realidad.
Cuando llevamos dos millas algo vuelve a estar mal, Carenero no es el cayo hacia dónde vamos, lo estamos dejando por estribor y después de varias comprobaciones estamos dirigiéndonos al cayo de Mosquitoqui, no hay que ser un genio para saber cual es la particularidad de este cayo, rectificamos rumbo y ahora si coincide todo.

ESTE SI ES CAYO CARENERO

LA VENTAJA DE HABER ESTADO, ES QUE ALVER LAS FOTOS  RECORRO EL TIEMPO Y EL ESPACIO PARA TRASLADARME  AL MOMENTO DE LA VIDA, QUE ESTO OCURRIO.


La entrada de Carenero es bien fácil, una bahía de blanca arena marca con sus variaciones de color la poca profundidad.
Fondeamos en medio de la nada a 4 mts., la uniformidad del color de la superficie no da otra opción y queremos bajar al cayo y hacer snorkel, no podemos estar toda la mañana de exploración, con el Golden y sus 2,3 mts. de calado se hacen demasiado lento.
Con  el dinghy vamos hacia tierra, se ve un arrecife y queremos capturar algún bicho, en el trayecto vemos unas sombras pasar por debajo, son enormes mantas rayas, intentamos seguirlas para sacar alguna foto pero la operación es complicada.
En la orilla nos ponemos con el snorkel, el fondo no es nada lindo pues la arena en suspensión no deja que el agua este lo suficientemente transparente.
El cayo es una lengua de arena, y enfrente hay un paso que da al exterior, decidimos ir para sumergirnos afuera del arrecife.
Las olas avisan que no será tarea fácil, pero las ganas de capturar una langosta pueden con la dificultad.
Con algún problemita que otro logro pasar los primeros corales, cuando llego a la rompiente, el fondo se transforma en varios cañones que se pierden en una gran profundidad,  la luz allí ha perdido potencia y el azul intenso pone mis sentidos en alerta.
Hasta ahora el tamaño de los peces que hemos ido viendo eran aceptables, aquí parece que han comido cola cao y no hay alevines, todos son adultos y de un considerable tamaño, parece un catalogo de los primos de una conocida marca de zumos.
Mis alertas continúan encendidas, estoy alucinado con aquel fondo, todo es vida, los peces no se asustan y se dejan prácticamente tocar.
Delante mío un enorme pargo me mira fijamente, apenas hay medio metro, por mi mente pasa la idea de intentar pincharlo con la flecha del fusil submarino, (sin fusil) dudo entre hacerlo o no, y al final con muy poca intención le doy, el bicho sale disparado hacia el fondo, se da la vuelta y viene como un bólido hacia mí, se queda a menos de un palmo mirándome, y yo alucinando no se si pedir perdon o salir corriendo, al final se da media vuelta y se va tranquilamente,  cuando mis pulsaciones dejan de hacer olas continuo con la misión.
Pero no me siento seguro, algo me dice que ahí no debo estar, si quiero evitar la ola he de irme más adentro y no me fio, no estoy acostumbrado al tamaño que veo, tanto la profundidad como los peces son enormes y decido dejar la excursión langostera para sitios en los que el atrevimiento no sea tan mayusculo.
Una verdadera pena no tener la cámara en condiciones, pues ha sido el lugar más espectacular de los que hasta ahora me he sumergido.
Con la experiencia del pargo a cuestas, nos vamos para el Golden, tanto ejercicio y emociones abrieron el apetito.
Por la noche desde cubierta busco el faro de Cayo De Agua, con el compás apunto el rumbo  un 238ª, mañana será de gran utilidad para poner rumbo hacia él.
El silencio absoluto hace compañía a la oscuridad suprema, en cubierta miramos el cielo y a pesar de saber que somos insignificantes, no podemos dejar de sentirnos grandes.

COMO DICE LA CANCION: LLENA DE LUZ Y DE SAL, ME TIENE LOCO, POR ELLA MUEROOOO!!!!!
SI HAY ALGUN LUGAR PARA APRENDER AMAR A LA NATURALEZA, ESTE CREO QUE SERIA UNO DE ELLOS.